05 mayo 2015

Lerma

Lerma

    Lerma es una villa con una amplia historia a sus espaldas y un punto estratégico durante muchos siglos. Hoy se constituye como la capital administrativa de la Comarca de Arlanza.
 
    Situada en lo alto, domina la vega del río Arlanza y el devenir del tiempo y sus habitantes del pasado (nobles y no nobles),  hicieron con sus dominios, dineros y construcciones, el pueblo visitable que hoy es; una villa con un rico patrimonio y de las más visitadas de Castilla y León.
 
    Por sus calles pasearon personajes ilustres y seguramente los más conocidos sean: D. Francisco Gómez de Sandoval y Rojas (Duque de Lerma), bajo cuyo dominio Lerma alcanzó todo su esplendor, y El Cura Merino.
 
    Con toda esa historia a sus espaldas no es de extrañar que se puedan ver tantos monumentos en tan poco espacio.
 
    Empezamos con ganas de hacer el ascenso y en esta ocasión lo hacemos por la escaleras que nos llevan directamente a la Iglesia Colegial de San Pedro, de corte herreriano y uno de los edificios que te acerques por donde te acerques a Lerma lo verás desde bien lejos.
 
 
Lerma
 
Iglesia Colegial de San Pedro
 
    Pararos un ratito ahí y disfrutad del paisaje que se ve desde el mirador.
 
 
    Continuamos la subida disfrutando de los colores de la primavera para llegar a la Plaza de Santa Clara donde vemos el Monasterio de la Ascensión de Nuestro Señor, la tumba del Cura Merino en medio de la plaza y el Mirador de los Arcos.
 
 
 
Monasterio de La Ascensión de Nuestro Señor
 
    El Monasterio de la Ascensión de Nuestro Señor fue el primero en construirse en la villa y sigue siendo la sede de las monjas clarisas, un extraño fenómeno, con claros (según unos) y sombras (según otros), donde las vocaciones se dan por centenares entre chicas jóvenes, españolas y con estudios. La culpable: Sor Verónica
 
    Dejamos este convento y pasamos al Mirador de los Arcos, hoy abierto pero que en su momento formó parte de un pasadizo que empleaban el Duque de Lerma y sus allegados para ir desde el Palacio Ducal a la colegiata de San Pedro sin pisar la calle.
 
Mirador de los Arcos
 
    Hoy nos permite tener una amplia vista de la Vega del rio Arlanza.
 
Vega Rio Arlanza
 
    Y si os fijáis bien en la foto, a la derecha hay una casita a la que luego bajaremos para curiosear qué es ese edificio.
 
    Volvemos a la Plaza Santa Clara, tomamos la primera calle a la izquierda y llegamos a la Plaza Mayor, una de las más grandes de España. Allí nos encontramos de frente con el Palacio Ducal. Inmenso y en la actualidad sede de un Parador Nacional.
 
    Y en los soportales de la plaza, tiendas con encanto y alguna cafetería para sentarse a recuperar fuerzas.
 
 
 
    Al lado de la Plaza Mayor el convento de San Blas.
 
Convento de San Blas
 
    Se que por el camino me dejo algún convento más pero es hora de volver aunque antes nos topamos con una fachada curiosa. Un eco del pasado más reciente y comercial de Lerma.
 
Lerma
 
    Bajamos por su calle principal.
 
 
    Y terminamos saliendo por la Puerta de la Cárcel, de la que no os puedo poner foto porque había tanta gente, tantos carteles colgando de la fachada y tantas vayas para impedir el paso a los coches (por su feria del 1 de Mayo), que fue imposible sacar una foto decente.
 
    Eso sí, no os vayáis aún.
 
   ¿Os acordáis de la casita de arriba? ¿Cuándo miramos por el Mirador de los Arcos? Nos acercamos dando otro paseo y descubrimos que en su momento fue un molino y un ingenio para llevar agua al Palacio Ducal.
 
   Hoy es un albergue y en su página explican perfectamente la historia del lugar.
Molino SolacuestaMolino Solacuesta

 
 

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